Conductor
El consumo de anfetaminas en el conductor provoca…
En un conductor el consumo de anfetaminas provoca falsa seguridad y más riesgo. Efectos que pregunta la DGT, diferencia con el alcohol y fallo del test.
6 min de lecturaActualizada el 6 de octubre de 2026
En un conductor el consumo de anfetaminas provoca una falsa sensación de seguridad: se siente más despierto y capaz, pero conduce peor. La DGT lo resume en tres ideas: sobrevalora sus capacidades, acepta más riesgos y reacciona peor ante los imprevistos. Por eso las anfetaminas nunca mejoran la conducción, solo aumentan el peligro.
Definición de examen. Las anfetaminas son drogas estimulantes del sistema nervioso: aceleran la actividad cerebral y producen energía, euforia y sensación de no necesitar descanso. Para la DGT, lo importante al volante no es esa energía, sino lo que la acompaña: falsa confianza, agresividad, impulsividad y peor percepción del riesgo.
¿En un conductor el consumo de anfetaminas qué efectos provoca?
La pregunta literal del banco, en un conductor el consumo de anfetaminas, tiene siempre la misma familia de respuestas: todo lo que indique falsa seguridad y mayor riesgo. Memoriza estos efectos como frases sueltas, porque cada uno puede ser la opción correcta:
- El consumo de anfetaminas produce una falsa sensación de seguridad en el conductor.
- El conductor bajo sus efectos sobrevalora sus propias capacidades al volante.
- Las anfetaminas aumentan la agresividad y la impulsividad en la conducción.
- Las anfetaminas empeoran la percepción del riesgo y de las distancias.
- El conductor circula más rápido y acepta maniobras más arriesgadas.
- Cuando pasa el efecto llega el rebote: fatiga, somnolencia y falta de concentración.
Fíjate en que ningún efecto es positivo. El examen nunca te pedirá que marques que las anfetaminas mejoran algo: mejoran la sensación, no la conducción. Esa es la idea que une todas las preguntas del tema.
¿Por qué las anfetaminas dan una falsa sensación de seguridad?
Porque son estimulantes y el estimulante engaña. El conductor nota energía, cree que está más atento y piensa que controla el coche mejor que nunca. Pero sus reflejos no han mejorado, su percepción no es más fina y su juicio es peor: toma decisiones más rápidas y más arriesgadas a la vez.
Un ejemplo típico de examen: te describen a un conductor que, tras consumir anfetaminas, adelanta en lugares arriesgados y circula por encima del límite. La pregunta es qué le ocurre, y la respuesta es que sobrevalora sus capacidades por la falsa seguridad que le da la droga. No es que vea mejor ni que reaccione antes: es que ya no mide el peligro igual.
Esta trampa mental es justo lo que la DGT quiere que entiendas: sentirse capaz no es ser capaz. Si una opción dice que el conductor se siente más seguro, suele ser correcta; si dice que conduce mejor o más seguro, es falsa.
¿El consumo de alcohol cómo altera el comportamiento del conductor?
Esta es la otra pregunta clásica del mismo tema y conviene no mezclarla. El alcohol es un depresor del sistema nervioso, lo contrario de las anfetaminas, pero el resultado al volante se parece: el conductor también cree que va bien y va peor.
El consumo de alcohol altera el comportamiento del conductor en este orden: primero desinhibición y euforia, con falsa confianza en sí mismo; después, peor coordinación de movimientos, reflejos más lentos y peor visión; y siempre, una percepción del peligro reducida. Por eso el conductor bebido asume riesgos que sobrio no asumiría y reacciona tarde cuando aparece el imprevisto.
La tabla resume lo que el test espera de cada sustancia. Apréndetela comparando columnas:
| Lo que pregunta el test | Anfetaminas (estimulante) | Alcohol (depresor) |
|---|---|---|
| ¿Cómo altera la conducta? | Falsa seguridad, agresividad e impulsividad | Desinhibición, euforia y falsa confianza |
| ¿Mejora la conducción? | No, nunca mejora nada | No, nunca mejora nada |
| ¿Qué hace con el riesgo? | El conductor acepta más riesgos y corre más | El conductor subestima el peligro y reacciona tarde |
| Efecto estrella de examen | Sobrevalora sus capacidades | Empeora reflejos y coordinación |
Si quieres completar el tema del alcohol, repasa la guía de tasa de alcohol permitida de la DGT, que cubre los límites que caen en el teórico.
¿Las anfetaminas quitan el sueño o mejoran los reflejos?
No, y esta es la trampa más repetida del banco. Como las anfetaminas quitan la sensación de cansancio, muchos alumnos marcan que sirven contra el sueño o que agudizan los reflejos. La DGT dice lo contrario en los dos casos.
Las anfetaminas enmascaran el cansancio, no lo eliminan. El conductor deja de notar el sueño durante un rato, pero la fatiga sigue ahí y vuelve con más fuerza cuando pasa el efecto: es el rebote, con somnolencia intensa y bajada de concentración en plena conducción. Dormirse al volante después del subidón es uno de los riesgos reales de estas sustancias.
Y sobre los reflejos, la regla es general: ninguna droga mejora la capacidad de conducir. Tienes el desarrollo completo en la guía de cómo las drogas afectan a la capacidad de reacción. Ante cualquier pregunta sobre drogas y reflejos, atención o percepción, la respuesta correcta siempre va en la dirección de empeorar.
El fallo típico del test con las anfetaminas
El fallo típico es marcar la opción que suena positiva. El examen te pone delante respuestas como que las anfetaminas mejoran la atención, agudizan los reflejos o ayudan a mantenerse despierto en viajes largos. Todas suenan razonables y todas son falsas.
La regla de oro del tema: ante cualquier droga, estimulante o no, marca la opción más negativa. Si una opción habla de falsa seguridad, de sobrevalorar capacidades o de mayor riesgo, esa es la buena. Si habla de mejorar algo, descártala sin dudar.
Otro fallo frecuente es confundir el efecto con el del alcohol en preguntas comparativas. Recuerda el reparto: la agresividad y la impulsividad son la marca de las anfetaminas, mientras que los reflejos lentos y la mala coordinación son la marca del alcohol. Las dos producen falsa confianza, así que si la pregunta solo habla de falsa seguridad sin más detalle, vale para ambas.
Practica con preguntas reales
- En un conductor, el consumo de anfetaminas provoca… a) Mayor prudencia al volante b) Una falsa sensación de seguridad c) Mejores reflejos. Respuesta: b. Las anfetaminas hacen que el conductor se sienta capaz sin estarlo: falsa seguridad y más riesgo.
- Un conductor que ha consumido anfetaminas tiende a… a) Sobrevalorar sus capacidades y aceptar más riesgos b) Circular más despacio por precaución c) Percibir mejor las distancias. Respuesta: a. El estimulante le hace creerse mejor conductor y asumir maniobras arriesgadas.
- El consumo de alcohol, ¿cómo altera el comportamiento del conductor? a) Mejora su coordinación y sus reflejos b) Lo vuelve más prudente ante el peligro c) Produce desinhibición y falsa confianza, con peores reflejos. Respuesta: c. El alcohol desinhibe y da euforia, pero ralentiza los reflejos y reduce la percepción del peligro.
- Para combatir el sueño en un viaje largo, consumir anfetaminas… a) Es eficaz porque elimina el cansancio b) Solo enmascara el cansancio y luego llega el rebote con más sueño c) Mejora la atención de forma segura. Respuesta: b. El cansancio no desaparece: vuelve con más fuerza cuando pasa el efecto.
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Ya tienes la respuesta DGT para las anfetaminas: falsa seguridad, capacidades sobrevaloradas y más riesgo. Ahora toca fijarla con preguntas reales hasta que salga sola.
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Preguntas frecuentes
¿En un conductor el consumo de anfetaminas qué provoca?
Provoca una falsa sensación de seguridad: el conductor sobrevalora sus capacidades, acepta más riesgos y conduce de forma más agresiva e impulsiva.
¿Las anfetaminas mejoran la conducción o los reflejos?
No, nunca. Ninguna droga mejora la conducción. Las anfetaminas solo dan una sensación de control que no es real y aumentan el riesgo de accidente.
¿El consumo de alcohol cómo altera el comportamiento del conductor?
El alcohol desinhibe y produce euforia y falsa confianza, pero empeora los reflejos, la coordinación y la percepción del peligro. El conductor cree que va bien y va peor.
¿Las anfetaminas sirven para quitar el sueño al volante?
No. Enmascaran el cansancio durante un rato, pero no lo eliminan, y cuando pasa el efecto llega el rebote: fatiga y somnolencia aún más intensas.
¿Qué efecto rebote tienen las anfetaminas en el conductor?
Cuando se pasa el efecto estimulante aparecen cansancio, somnolencia y bajada de la concentración, justo lo contrario de lo que necesita un conductor.
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